a r t E f í m e r a - si los ojos son el espejo del alma... sala LAI - Luzernario 2001
intervención premiada en la 3ª Edición un espacio en un espejo

 -  Jaime Rodríguez - Rosario de la Fuente -      

 


 


instalación

® photo e-graphs Begoña Muñoz

 




rosa y jaime en la inauguración

si los ojos son el espejo del alma... mírate!

sala lai se llena de miradas. presente, pasado y futuro se reúnen aquí. han quedado para la cita en este bar, a la hora del café. no serán los únicos, tú también has quedado con nosotros. vamos a mirarnos todos, para reconocernos.

ven, miranos y deja que te miremos.

tarjeta-invitación

 


LAI - instalaciones
....
la sala se convierte en un café-bar en el que se recrea una escena
donde los personaje se reducen físicamente a la mirada.
una mirada que se refleja en un espacio detenido en el tiempo y en tí.

materiales y disposición:
pasado y presente: espejos de 16x6cm con impresión digital sobre acetato colgados del techo a diferentes alturas - en función de la posición del personaje.
presente y futuro: un espejo de las mismas dimensiones en el acceso de la sala a la altura de la vista de los autores.
ambientación: mesas, sillas de bar, menaje de cafetería, etc parafinados en blanco, 1 espejo enmarcado, sintonización de radio 3 en directo y reproducción magnetofónica de un ambiente de cafetería

 


ver exposiciónEn la Sala Lai , situada en Cimadevilla, el barrio alto gijonés, expone del 13 al 27 de diciembre el grupo Artefímera , formado por Rosario de la Fuente y Jaime Rodríguez . Se trata de una intervención en este local que, tiempo atrás, había sido un pequeño café-bar, como los muchos que abundan en esta zona.

Jugando con este antiguo significado del local el tiempo simula haber quedado detenido en un momento del pasado, cuando entre sus paredes pasaban momentos de ocio grupos de amigos, parejas, etc. Todo está blanco, congelado: las botellas, las tazas, los vasos, los ceniceros, la baraja... y de los clientes queda la mirada, recortada en pequeños espejos colgados. Estos ojos en suspenso buscan la visión de los visitantes de este espacio. Las personas que entran en la Sala se convierten de este modo en referencia colorista y viva del tiempo presente. Entre unos y otros, pasado y presente, se produce ese siempre profundo y sutil lenguaje entre miradas, en este caso reforzadas por los gélidos juegos de los siempre misteriosos espejos.

Se trata en definitiva de un interesante ejercicio de introspección en el que la gente puede intentar reconocerse un poco más a sí misma mientras mira directamente unos ojos que ya no están y que reflejan nuestro interior. Merece la pena acudir a la cita y tomarse un café, o un vino, con nosotros mismos. (Antonio Alonso de la Torre - critica ajimez arte)